lunes, 5 de octubre de 2009

Infecciones Intrahospitalarias

Cómo se producen y Cómo se previenen

Los decesos ocurridos en 2009 en el Hospital de Emergencia José Casimiro Ulloa de Lima ha obligado al Ministerio de Salud (MINSA) a señalar que se trata de casos aislados de pacientes que llegaron en estado muy grave de salud y que las bacterias (Pseudomona Aeruginosa y Klebsiella) que afectaron a las señoras Doris Mallqui y Esther Venegas no fueron encontradas en el organismo de otros cuatro pacientes que compartieron internamiento en la misma Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). El Director Ejecutivo de Servicios de Salud del MINSA informó que en los hospitales del sector se viene aplicando desde el 2004 la Norma Técnica de Prevención, y Control de las Infecciones Intrahospitalarias y desde el 2008 la Guía Técnica para la Evaluación interna de la Vigilancia, Prevención y Control de las mismas, a través de las cuales se busca fortalecer las áreas críticas de los nosocomios.
Aún así, la gente en las calles se pregunta si los hospitales son seguros o se constituyen en focos de contagio para infecciones graves. Aquí le tenemos algunas respuestas.

Las Infecciones Intrahospitalarias o Nosocomiales en el mundo y en Piura
Las infecciones intrahospitalarias están entre las principales causas de muerte y de aumento de enfermedades en pacientes hospitalizados. Una encuesta de prevalencia realizada bajo los auspicios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 55 hospitales de 14 países representativos de 4 Regiones de la OMS mostró que un promedio de 8,7% de los pacientes hospitalizados presentaba infecciones intrahospitalarias. En un momento dado, más de 1,4 millones de personas alrededor del mundo sufren complicaciones por infecciones contraídas en el hospital. Las infecciones intrahospitalarias más frecuentes son las de heridas quirúrgicas, las vías urinarias y las vías respiratorias inferiores. En el estudio de la OMS y en otros se ha demostrado también que la máxima prevalencia de infecciones intrahospitalarias ocurre en la UCI y en pabellones quirúrgicos y ortopédicos de atención de enfermedades agudas. La prevalencia de infección es mayor en los pacientes más vulnerables: los de edad avanzada, aquellos que tienen una enfermedad subyacente o quienes reciben quimioterapia.
En el libro “La Salud en Piura”, auspiciado por la Universidad Nacional de Piura (UNP) y presentado al público este último 6 de febrero, los autores Dr. Héctor Rodríguez Báster, Dr Rolando Betancourt Atanay (médicos cubanos de reconocido prestigio internacional) y Dr. Manuel Purizaca Benites (reconocido médico piurano, actual Vicerrector Administrativo de la UNP), realizan una serie de afirmaciones basadas en una investigación científica e intensa (de la cual tuve el honor de formar parte) que deben llamar la atención de nuestras autoridades de salud y las del Gobierno Regional y Nacional para mejorar la situación crítica de nuestros establecimientos de salud. He aquí algunas revelaciones de dicho libro sobre los hospitales y las infecciones que pueden producirse en ellos.
Los hospitales de mayor complejidad de nuestra región tienen mas de 40 años de construcción y otros han sido, en su origen, centros de salud que fueron remodelados en un inicio para funcionar como hospitales. La Acreditación Hospitalaria, que es un pre-requisito para el mejoramiento continuo de la calidad, no es priorizada en ninguno de los hospitales, solo un 42,9% posee Manual de Acreditación. No tenemos en la región ningún hospital acreditado.
La evaluación de las causas de los fallecimientos en los hospitales, a través de la necropsia, es muy baja, con excepción de algún caso medico legal y las muertes maternas. El principal hospital de la región, que es docente, solo ha realizado 5 necropsias en el año 2007, cuando el estándar de calidad de Essalud y del Manual de Acreditación de Hospitales señala que debe realizarse en el 70 % de las muertes.
Existen hospitales que no registran las infecciones intrahospitalarias y otros donde se denota subregistro. Los hospitales Cayetano Heredia y Reátegui reportan un 5,3% de infecciones intrahospitalarias, mientras que el Hospital de Talara y Essalud-Sullana, 4,4% y 1,0% respectivamente. En el Hospital Cayetano Heredia el servicio más afectado es Neonatología (27,5%), seguido de Cirugía General (8,8%), Terapia Intensiva (4,9%), Medicina Interna (4,7%), Ginecología (1,5%) y Pediatría (0,8%). De acuerdo a mediciones internacionales, los mejores hospitales tienen un porcentaje de infecciones intrahospitalarias que oscilan entre un 5% a 7%. De allí, que los niveles registrados en los servicios de neonatología y cirugía son altamente preocupantes.

¿Qué son las infecciones intrahospitalarias o nosocomiales?
Son aquellas infecciones contraídas durante una estadía en el hospital que no se habían manifestado ni estaban en período de incubación en el momento del internado del paciente. Las infecciones que ocurren 48 horas después del internamiento suelen considerarse intrahospitalarias.

¿Cómo se producen las infecciones intrahospitalarias?
Hay una serie de factores que influyen en la aparición de estas infecciones, ellos son:
* El microorganismo: El paciente está expuesto a una gran variedad de microorganismos durante la hospitalización. El contacto entre el paciente y los microorganismos, en sí, no produce necesariamente la enfermedad, puesto que hay otros factores que influyen para que se produzca una infección intrahospitalaria, tales como las características de los microorganismos, la resistencia a los antibióticos, la capacidad de los microorganismos de producir enfermedad, y la cantidad de material infeccioso (inóculo).
* Vulnerabilidad de los pacientes: Los factores que influyen en los pacientes en la posibilidad de contraer una infección comprenden: la edad (sobre todo infancia y vejez), el estado de inmunidad (los medicamentos inmunodepresores o la radiación pueden disminuir la resistencia a la infección), cualquier enfermedad subyacente (tumores malignos, leucemia, diabetes mellitus, insuficiencia renal o SIDA, entre otras), lesiones de la piel o de las membranas mucosas, malnutrición y las intervenciones diagnósticas y terapéuticas (tales como biopsias, endoscopias, cateterización, intubación/respiración mecánica y procedimientos quirúrgicos y de succión que aumentan el riesgo de infección).
* Factores ambientales: Los pacientes hospitalizados que tienen infección o son portadores de microorganismos son focos potenciales de infección para los demás pacientes y para el personal de salud. Los pacientes que se infectan en el hospital constituyen otro foco de infección. Las condiciones de hacinamiento dentro del hospital, el traslado frecuente de pacientes de una unidad a otra y la concentración de pacientes muy vulnerables a infección en un pabellón (como en neonatología, pacientes quemados o UCI) contribuyen a la manifestación de infecciones intrahospitalarias. Los microorganismos puede contaminar objetos, dispositivos y materiales que al entrar en contacto con sitios vulnerables del cuerpo de los pacientes pueden producir estas infecciones.
* Resistencia bacteriana: El uso indiscriminado de antibióticos para tratamiento o profilaxis (incluso de aplicación tópica) es el principal factor determinante de resistencia de las bacterias. Hoy en día, muchas cepas de diversas bacterias son resistentes a la mayor parte o la totalidad de los antibióticos que alguna vez fueron eficaces para combatirlas. En muchos hospitales son prevalentes Klebsiella y Pseudomona aeruginosa resistentes a varios antibióticos.

¿Cómo se previenen las infecciones intrahospitalarias?
Se debe realizar a través de un programa integrado que incluya los siguientes elementos clave:
* Limitar la transmisión de microorganismos entre los pacientes que reciben atención directa por medio de prácticas apropiadas de lavado de las manos, uso de guantes y asepsia, estrategias de aislamiento, esterilización, desinfección y lavado de la ropa.
* Controlar los riesgos ambientales de infección.
* Proteger a los pacientes con el uso apropiado de antimicrobianos profilácticos, nutrición y vacunación.
* Limitar el riesgo de infecciones reduciendo al mínimo los procedimientos invasivos y promoviendo el uso óptimo de antibióticos.
* Vigilar las infecciones e identificar y controlar brotes.
* Prevenir la infección de los miembros del personal.
* Mejorar las prácticas de atención de pacientes seguidas por el personal y continuar la educación de este último.
El control de infecciones es una responsabilidad de todos los profesionales de salud: médicos, personal de enfermería, terapeutas, farmacéuticos, ingenieros y otros.